En resumen
Una demolición interior con Demolición Interior Málaga sigue siempre el mismo orden: datos y fotos, presupuesto sin compromiso por escrito, coordinación con tu técnico y la comunidad, protección de la vivienda y las zonas comunes, demolición manual por fases, bajada y separación de escombros, entrega a gestor autorizado con justificantes y limpieza final. La duración depende del volumen y de los accesos.

Contenido
- Antes de la obra: fotos, preguntas y presupuesto
- La semana previa: coordinación
- El primer día: proteger antes de romper
- Los días de demolición: de arriba abajo y de lo ligero a lo pesado
- Escombros y residuos: lo que pasa cada tarde
- El último día: limpieza y entrega
- Cuando hay que tocar un muro con refuerzo
- Qué esperar y qué no esperar
- Preguntas frecuentes
Antes de la obra: fotos, preguntas y presupuesto
Todo empieza con información. Te pedimos fotos de cada estancia, medidas aproximadas, el municipio, la planta, si hay ascensor y qué quieres conservar. Si hay paredes que pueden ser de carga, también la documentación de tu técnico o, si aún no la tienes, te indicamos que la vas a necesitar.
Con esos datos preparamos un presupuesto sin compromiso, por escrito y por partidas: qué se demuele, cómo se protege, cómo baja el escombro, qué contenedor se usa y cómo se gestionan los residuos. Si algo no se puede valorar con fotos, proponemos una visita. Puedes escribirnos a oficina@demolicioninteriormalaga.eu o por WhatsApp al 613 656 443.
Lo que no hacemos en esta fase: redactar proyectos, firmar informes técnicos ni tramitar licencias. Eso corresponde a tu técnico y a ti; nosotros trabajamos con esa documentación y coordinamos fechas con quien dirija la obra.
La semana previa: coordinación
Antes de entrar en la vivienda cerramos los detalles que, si se dejan para el primer día, lo retrasan todo:
- fechas y horarios compatibles con la comunidad y con la ordenanza municipal;
- autorización de ocupación de la vía pública si el contenedor va en la calle;
- cortes de agua, luz y, en su caso, gas, con tus instaladores;
- lista definitiva de elementos que se conservan;
- si el técnico ha previsto apeos o refuerzos, su secuencia;
- si hay posibles materiales con amianto, la intervención previa de la empresa inscrita en el RERA que trabaja como subcontrata nuestra.
También repasamos el plan de seguridad y salud de la obra, que el contratista prepara a partir del estudio de seguridad y salud o del estudio básico, como establece el Real Decreto 1627/1997.
El primer día: proteger antes de romper
El primer día casi no se demuele. Se protege. Es la parte que menos se ve en las fotos y la que más se nota al final:
- protección del portal, la escalera y, si se usa, el ascensor;
- cubrición de suelos y elementos que se conservan dentro de la vivienda;
- sellado de puertas y huecos para que el polvo no pase a otras estancias;
- comprobación de que los circuitos y tuberías de las zonas de trabajo están sin tensión ni presión;
- preparación de la zona de acopio y de los sacos por fracciones.
Si queda tiempo, se empieza por lo más ligero: desmontaje de puertas, sanitarios, muebles de cocina y falsos techos.
Los días de demolición: de arriba abajo y de lo ligero a lo pesado
La demolición interior sigue un orden lógico que reduce el polvo y evita trabajar dos veces sobre la misma zona:
- Techos: falsos techos y escayolas, para que no caigan después sobre lo ya limpio.
- Revestimientos: alicatados de baño y cocina, aplacados.
- Tabiques: divisorios primero; muros con refuerzo, solo cuando el técnico ha validado los apeos.
- Suelos: pavimentos y recrecidos, al final, con picado de suelos por zonas.
Usamos demolición manual con martillos eléctricos de demolición, mazas, palancas y cortadoras con aspiración, eligiendo cada herramienta según el soporte. Sobre forjados antiguos o junto a medianeras se trabaja con equipos ligeros y por pasadas cortas. Para paredes estructurales, el detalle está en tirar tabiques y muros de carga.
Escombros y residuos: lo que pasa cada tarde
El escombro no se acumula: sale cada día. Al final de cada jornada se ensaca lo demolido, se baja hasta el contenedor o el vehículo y se deja la zona de paso limpia para el día siguiente.
La separación se hace en origen. Tal como exige la Ley 7/2022, separamos como mínimo madera, fracciones minerales (hormigón, ladrillo, tejas, cerámica, piedra), metales, vidrio, plástico y yeso, y apartamos lo reutilizable. Cada fracción va a un gestor autorizado y tú recibes los justificantes de entrega, que pueden servir para recuperar la fianza de residuos que pide el ayuntamiento.
Los materiales que puedan contener amianto nunca se mezclan: los retira y gestiona aparte la empresa inscrita en el RERA. Más detalles en nuestra web de retirada de uralita y amianto.
El último día: limpieza y entrega
Una demolición interior termina cuando el espacio está listo para el siguiente oficio, no cuando cae la última pared. El último día:
- se retiran los restos menores y se barre y aspira toda la vivienda;
- se quitan las protecciones de zonas comunes y se limpian portal y escalera;
- se revisa contigo lo que se conserva y el estado en que queda;
- se entregan o se envían los justificantes de residuos;
- se dejan anotadas las incidencias encontradas, como tuberías antiguas o zonas de forjado que conviene que vea el técnico.
Durante toda la obra te enviamos fotos del avance si no puedes estar presente.
Cuando hay que tocar un muro con refuerzo
Si la obra incluye una pared estructural, el día a día cambia. Primero el técnico define el apeo y el refuerzo; después colocamos los puntales y las piezas de reparto según su documentación; luego se preparan los apoyos y se coloca la viga; y solo entonces se demuele el muro, por tramos y con herramienta ligera. La retirada de apeos espera a que el técnico la autorice. Esos días se trabaja con menos ritmo y más comprobaciones, y así lo reflejamos en la planificación.
Qué esperar y qué no esperar
Para que no haya malentendidos, esto es lo que puedes esperar de una demolición interior con nosotros y lo que no:
- Sí: presupuesto por escrito y por partidas, orden de trabajo claro, protección de zonas comunes, separación de residuos y justificantes, comunicación en español o en inglés.
- Sí: que te avisemos en cuanto aparezca algo no previsto, con fotos, antes de seguir.
- No: que redactemos el proyecto o tramitemos permisos; eso lo hacen tu técnico y tú.
- No: un plazo cerrado antes de ver el volumen real; la duración depende de lo que se demuele y de los accesos.
Si quieres saber cómo preparar el piso antes de que lleguemos, lee las mejores y peores formas de preparar un piso para la reforma.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Cómo empieza una demolición interior con vosotros?
Con fotos, medidas, municipio, planta y lo que quieres conservar. Con eso preparamos un presupuesto sin compromiso por escrito y, si hace falta, proponemos una visita.
¿Tramitáis vosotros la licencia o la declaración responsable?
No. El trámite lo presentan el propietario y su técnico; nosotros trabajamos con esa documentación y coordinamos fechas.
¿Por qué el primer día casi no se demuele?
Porque se dedica a proteger zonas comunes, suelos y elementos que se conservan, y a sellar el polvo. Es lo que evita daños y limpiezas largas después.
¿En qué orden se demuele un interior?
De arriba abajo y de lo ligero a lo pesado: techos, revestimientos, tabiques y, al final, suelos.
¿Se acumula el escombro en el piso?
No. Se ensaca y se baja cada día, y la zona de paso queda limpia para la jornada siguiente.
¿Me dais justificantes de los residuos?
Sí. Cada fracción se entrega a un gestor autorizado y recibes los justificantes de entrega.
¿Qué pasa si aparece amianto?
Se detiene esa zona. Lo retira una empresa inscrita en el RERA que trabaja como subcontrata nuestra, con su propio plan de trabajo, y su residuo se gestiona aparte.
¿Puedo seguir la obra si vivo fuera?
Sí. Te enviamos fotos del avance y podemos comunicarnos en español o en inglés.
¿Cuánto dura una demolición interior?
Depende del volumen de material, del tipo de suelos y paredes y de los accesos. Te damos una previsión en el presupuesto, una vez conocido el trabajo.
¿En qué estado queda la vivienda al terminar?
En bruto, barrida y aspirada, con las zonas comunes limpias y lista para que entre el siguiente oficio.